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Estos son los principales avances del Proyecto GEF Humedales Costeros en sus dos años de implementación

31/05/2022

Tanto a nivel nacional como en las cinco regiones en donde desarrolla experiencias piloto, el Proyecto lleva a cabo acciones para propiciar la gestión sustentable de los humedales y trabaja para instalar medidas concretas que perduren en el tiempo.

Desde hace dos años, el Proyecto GEF Humedales Costeros ha estado trabajando para la conservación de los humedales y sus cuencas adyacentes, integrándolas al desarrollo local a través de un manejo sustentable. Este Proyecto es una iniciativa dirigida por el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), financiada por el Global Environment Facility (GEF), en alianza con ONU Medio Ambiente, que actúa como agencia implementadora, y cuyos fondos son gestionados en Chile por la Fundación Sendero de Chile.

“El Proyecto GEF Humedales Costeros, desde sus inicios se ha propuesto mejorar la gestión de humedales costeros para su conservación, uso sustentable y recuperación o mantención de los servicios ecosistémicos que proveen. Para esto ha sido necesario avanzar en acciones que apunten a reducir las presiones y amenazas sobre los humedales costeros y su cuenca, ya que no solo albergan una alta biodiversidad, si no que también soportan actividades humanas de importancia local”, explica Jimena Ibarra, profesional del Departamento de Ecosistemas Acuáticos del Ministerio del Medio Ambiente, y contraparte técnica del Proyecto GEF Humedales Costeros.

Para alcanzar sus objetivos, el Proyecto ha estado implementando acciones en cincos ecosistemas piloto a lo largo de Chile mediterráneo. Estas experiencias incluyen al humedal desembocadura del río Elqui (región de Coquimbo), humedal de Mantagua (región de Valparaíso), humedal laguna Cáhuil (región de O’Higgins), humedal Rocuant-Andalién-Paicaví-Tucapel Bajo (región del Biobío) y humedales del río Queule (región de La Araucanía).

Avances a nivel nacional

A nivel nacional, el Proyecto GEF Humedales Costeros ha propiciado la gestión sustentable de los humedales, apoyando la elaboración de dos importantes documentos normativos: el reglamento de la Ley 21.202 de Humedales Urbanos y la Estrategia Nacional de Conservación de Aves 2021-2030 del Ministerio del Medio Ambiente. Además, creó la guía de delimitación de humedales urbanos, la guía de buenas prácticas en humedales para sectores de turismo y construcción, la guía para facilitar la gestión de las denuncias sobre actividades que afectan humedales, y otra para la elaboración de planes de gestión integral de humedales y sus cuencas asociadas, que se encuentra en etapa de diseño, entre otros documentos.

“Con estas acciones buscamos fortalecer los marcos regulatorios y políticos en torno al trabajo con humedales, mediante la incorporación de criterios y regulaciones, como protocolos, normativas e instrumentos de manejo sustentable y de conservación”, explica Jimena Ibarra. Es por esto, que también se ha desarrollado un trabajo conjunto con instituciones del estado como el Ministerio de Bienes Nacionales, la Subdere, el Minvu, Directemar, DOP, ODEPA, CONAF, SAG, entre otros, para incorporar en sus mandatos la gestión sustentable de los humedales.

Adicionalmente, como una forma de fortalecer las capacidades de las instituciones públicas, es que el Proyecto ha realizado capacitaciones a más de 300 profesionales de servicios públicos en torno al diagnóstico y reparación de humedales costeros, gestión integrada de áreas costeras, fiscalización en humedales costeros, playas y dunas, aplicaciones SIG, delimitación de humedales, Ley de caza.

“Otro de los ejes del Proyecto es la creación de conciencia, por lo que hemos trabajado en información y difusión sobre la importancia de la biodiversidad y el uso sustentable de los humedales, a través de la organización y participación en 13 seminarios sobre humedales costeros, restauración de humedales, aviturismo, humedales urbanos, manejo de humedales costeros, eutrofización en humedales, fiscalización para servicios públicos, sitios Ramsar, protección y uso sustentable de turberas, ciencia ciudadana, entre otros, además de realizar charlas online y elaborar material de difusión educativo”, agrega Jimena Ibarra.

Avances en ecosistemas piloto

En las regiones piloto el trabajo apunta a los mismos objetivos. En cuanto al fortalecimiento de los marcos normativos, han sido muy importantes los avances en estudios de delimitación ecológica y caracterización de usos de los humedales piloto, así como la identificación de áreas prioritarias para la restauración de los humedales, con propuesta de acciones.

Entre los avances más destacados a nivel local, se encuentra la elaboración e implementación de un Programa de Educación Ambiental para las escuelas municipalizadas de las comunas de Concón, Quintero y Puchuncaví, en la región de Valparaíso; programa educativo que se espera sea replicable en otras regiones. En la misma línea, en la región de Coquimbo se implementó durante la temporada estival un Programa de Educación Ambiental del humedal del río Elqui en la playa de La Serena; y la región del Biobío apoyó la elaboración de un Programa educativo sobre humedales para niños y niñas de establecimientos de las comunas de Hualpén, Penco y Talcahuano, y otro Programa educativo para adultos que lleva adelante la ONG Audubon.

“El trabajo de educación y difusión con la comunidad ha sido clave en las regiones, estamos muy agradecidos de la gestión desarrollada por los miembros de los Comités Técnicos Locales, y de las personas que se han sumado a actividades como campañas de difusión, salidas educativas a terreno, limpieza de playas, jornadas de avistamiento de aves y distintos concursos que se han organizado a nivel regional”, señala Claudia Silva, coordinadora nacional del Proyecto GEF Humedales Costeros.

En todos los humedales piloto se instalaron señaléticas con información del ecosistema, la importancia de su conservación y el trabajo que el Proyecto realiza en el lugar. “Queremos que quienes visiten estos lugares conozcan no solo el Proyecto, si no que además sepan por qué es tan importante el trabajo que ahí realizamos y se puedan sumar a las labores de conservación y protección”, explica Claudia Silva. Otras acciones transversales a todas las regiones, han sido los Programas de Monitoreo de parámetros físico-químicos y aspectos biológicos de las aguas de los humedales.

Entre los avances a nivel local, también se ha buscado asegurar la sustentabilidad de las actividades productivas que se desarrollan en los humedales. Es el caso del humedal laguna Cáhul, en donde se realizó una valorización económica de servicios ecosistémicos del humedal y una propuesta de Plan de manejo para el desarrollo de actividades turísticas. Así también en La Araucanía se trabaja en un Plan estratégico a nivel local para el desarrollo de cadenas de valor en los rubros turismo, agrícola, pesca y artesanía, entre otros, que contribuyan al uso sostenible de los humedales del río Queule de la comuna de Toltén.

Si bien al Proyecto GEF Humedales Costeros aún le quedan casi tres años de trabajo, se ha comenzado a avanzar en un documento que asegure la continuidad de todas estas acciones que apuntan a la conservación efectiva de los humedales. Para esto, en cada una de las regiones piloto se está elaborando un “Plan de Gestión Integral de los humedales y sus cuencas aportantes”, herramienta que definirá los lineamientos que deberán seguir los servicios públicos junto con la comunidad a través de medidas concretas. “Estos Planes serán fundamentales, pues contemplan investigación y acciones, y además integran a la comunidad. Nos interesa que los frutos del Proyecto perduren en el tiempo”, finaliza Claudia Silva.